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Albóndigas de calabacín al horno: una delicia ligera y versátil
Las albóndigas de calabacín al horno son una alternativa fresca, sabrosa y saludable a las tradicionales. Combina la suavidad del calabacín con el intenso sabor del parmesano y una textura crujiente gracias al pan rallado. Esta receta es ideal como entrante vegetariano, aperitivo o plato principal acompañado de una ensalada. Fáciles de preparar en menos de 45 minutos, estas albóndigas conquistan por su ligereza y versatilidad.
¿Por qué elegir estas albóndigas de calabacín?
- Ligeras: Al hornearse, reducen significativamente las grasas comparadas con las fritas.
- Sencillas: Ingredientes básicos y preparación rápida.
- Sabrosas: El parmesano y el ajo potencian el dulzor natural del calabacín.
- Versátiles: Perfectas como aperitivo, entrante o plato principal.
Ingredientes (para 12-15 albóndigas, 4 porciones)
- 2 calabacines medianos (400 g, rallados)
- 1 cebolla mediana (100 g, finamente picada)
- 1 diente de ajo (rallado o picado)
- 50 g de queso parmesano rallado
- 100 g de pan rallado (o panko para más crujiente)
- 1 huevo mediano
- 1 cucharada de perejil fresco picado
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimienta negra
- 1 cucharada de aceite de oliva (para pincelar)
- Opcional: 1 cucharadita de orégano seco o una pizca de chile picante.
Preparación paso a paso
1. Precalentar el horno
Precalienta el horno a 200°C (400°F). Forra una bandeja con papel pergamino o engrásala ligeramente con aceite para evitar que se peguen.
2. Preparar el calabacín
Lava los calabacines y rállalos con un rallador grueso. Colócalos en un colador, espolvorea con sal y deja escurrir 10 minutos. Exprime bien con un paño limpio o con las manos para eliminar el exceso de líquido. ¡Este paso es clave para una textura firme!
3. Mezclar los ingredientes
En un bol grande, combina el calabacín escurrido, la cebolla, el ajo, el parmesano, el pan rallado, el huevo batido y el perejil. Añade sal, pimienta y, si deseas, orégano o chile. Mezcla bien con una cuchara o las manos. Si la mezcla queda muy húmeda, agrega 1-2 cucharadas más de pan rallado.
4. Formar las albóndigas
Toma porciones del tamaño de una nuez y forma bolitas con las manos ligeramente húmedas. Colócalas en la bandeja, separadas para que se cocinen uniformemente.
5. Hornear
Pincela las albóndigas con aceite de oliva y hornéalas a 200°C durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Deben quedar doradas y crujientes por fuera, tiernas por dentro.
6. Servir
Sirve calientes o tibias, acompañadas de salsa de tomate casera, yogur con ajo y limón, o crema fresca con hierbas. Decora con perejil o más parmesano para un toque especial.
Consejos para el éxito
- Escurrir bien el calabacín: Esencial para que las albóndigas no se desmoronen.
- Pan rallado: El panko aporta más crujiente, pero el pan rallado normal también funciona.
- Variaciones: Sustituye el parmesano por pecorino o añade queso feta. Incorpora zanahoria rallada o albahaca para dar un giro diferente.
- Almacenamiento: Guárdalas en la nevera (2-3 días) en un recipiente hermético. Recalienta en el horno a 150°C para recuperar su textura.
Acompañamientos ideales
- Ensalada verde con vinagreta de limón.
- Salsa de yogur con limón o tzatziki.
- Vino blanco seco (Pinot Grigio o Sauvignon Blanc).
Preguntas frecuentes
¿Por qué se desmoronan las albóndigas?
Puede que la mezcla esté muy seca o mal ligada. Añade medio huevo o un poco de yogur para mejorar la consistencia.
¿Se pueden hacer en freidora de aire?
¡Sí! Cocínalas a 190°C durante 12-15 minutos, agitando la canasta a mitad de cocción.
¿Se pueden congelar?
Forma las albóndigas, congélalas crudas en una bandeja y luego guárdalas en una bolsa (hasta 1 mes). Cocina directamente desde congelado, añadiendo 5 minutos extra.
Conclusión
Estas albóndigas de calabacín al horno son una receta fácil, saludable y llena de sabor. Perfectas para una dieta vegetariana o una comida ligera, combinan textura crujiente y frescura. ¡Anímate a probarlas y comparte tus variaciones en los comentarios!
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