Guiso de pollo y papas con queso
¿Buscas un plato reconfortante, fácil de preparar y lleno de sabor? Este guiso de pollo y papas con queso es la comida comfort perfecta: combina papas crocantes, pollo desmenuzado y tierno, y queso cremoso en un solo plato delicioso. Ya sea para una cena entre semana o una reunión familiar, ¡esta receta seguro que encantará a todos!
Ingredientes:
- 3 tazas de papas ralladas congeladas, descongeladas
- 2 tazas de queso cheddar rallado
- 2 tazas de pollo cocido y desmenuzado
- 1 taza de crema agria
- 1 lata (310 ml) de sopa crema de pollo
- ½ taza de leche
- ½ cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimienta negra
- 1½ tazas de cornflakes triturados
- ¼ taza de mantequilla derretida
Instrucciones:
Precalentar el horno
Precalienta el horno a 175°C (350°F) y engrasa un molde para hornear de 23x33 cm.
Preparar la mezcla cremosa
En un recipiente grande, mezcla la crema agria, la sopa crema de pollo y la leche hasta integrar bien.
Combinar los ingredientes
Incorpora las papas descongeladas y el pollo desmenuzado, asegurando que queden bien cubiertos. Condimenta con sal y pimienta. Agrega el queso cheddar y mezcla suavemente.
Armar el guiso
Vierte la mezcla en el molde engrasado y distribúyela uniformemente.
Preparar el topping
En otro recipiente, mezcla los cornflakes triturados con la mantequilla derretida. Esparce esta mezcla sobre el guiso.
Hornear
Hornea por 45-60 minutos, hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.
Variaciones y consejos
Alternativa para el topping crujiente
Sustituye los cornflakes por galletas Ritz trituradas o pan rallado panko para variar la textura.
Añadir verduras
Incorpora cebollas picadas, pimientos o jalapeños para darle más sabor y nutrientes.
Consejo para ahorrar tiempo
Usa pollo rostizado previamente cocido para reducir el tiempo de preparación.
Opción para preparar con anticipación
Puedes armar el guiso sin el topping, taparlo y refrigerarlo hasta 24 horas antes de hornear. Añade el topping justo antes de meterlo al horno.
Instrucciones para congelar
Para congelar: prepara el guiso sin el topping en un recipiente apto para freezer. Tápalo bien y congélalo hasta 2-3 meses. Al servir, descongélalo en el refrigerador toda la noche, añade el topping y hornea según las instrucciones.
¡Este guiso de pollo y papas con queso es imperdible para los amantes de la comida reconfortante! Recién salido del horno o como sobrante, ¡seguro que se convertirá en el favorito de la familia!