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Leche Condensada Casera con Solo 3 Ingredientes: Fácil y Deliciosa
Ingredientes Necesarios
Para preparar esta receta, necesitarás:
- 120 ml de agua (½ taza)
- 150 gr de azúcar (¾ taza)
- 150 gr de leche en polvo (1½ taza)
Preparación Paso a Paso
1. Disolver el Azúcar
En una cacerola pequeña, combina el azúcar y el agua. Calienta a fuego medio y remueve constantemente con un batidor de mano hasta que el azúcar se disuelva por completo. Cuando la mezcla comience a hervir, retírala del fuego y déjala enfriar durante 5 minutos.
2. Licuar la Mezcla
Vierte la mezcla en una licuadora (preferiblemente de vaso de vidrio) y licúa durante 30 segundos para emulsionar. A continuación, añade la leche en polvo poco a poco mientras continúas licuando. Licúa por 2 minutos más hasta obtener una textura suave y cremosa.
3. Enfriar y Refrigerar
Transfiere la leche condensada casera a un recipiente de vidrio y déjala enfriar completamente a temperatura ambiente. Luego, refrigérala por al menos 4 horas antes de usar para que espese adecuadamente.
Consejos Útiles
- Alternativa sin licuadora: Si no tienes licuadora, puedes usar una batidora eléctrica de mano.
- Ajuste de textura: Si la mezcla queda muy espesa, agrega un poco más de agua caliente mientras licúas.
- Conservación: La leche condensada casera se mantiene fresca en el refrigerador hasta por 3 semanas.
Variaciones para Personalizar
¡Hazla aún más especial con estos toques!
- Vainilla: Añade una pizca de esencia de vainilla al final para intensificar el sabor.
- Textura extra cremosa: Incorpora una cucharada de mantequilla durante el licuado.
¡Listo para Disfrutar!
Usa tu leche condensada casera en postres, cafés, o simplemente úsala como topping. ¡Es versátil, económica y deliciosa!
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