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Muslos de pollo a la jardinera: un plato delicioso y nutritivo que conquistará a todos
¿Buscas una receta que sorprenda en casa? Estos muslos de pollo a la jardinera son la solución perfecta. A todo el mundo le encanta el pollo, y esta versión, cargada de verduras, es tan versátil que puedes adaptarla a tus gustos. ¿No te gusta alguna verdura? Sustitúyela por otra. ¿Prefieres otra parte del pollo? ¡Adelante! Además, es un plato equilibrado, lleno de sabor y nutrientes. Yo he usado caldo de pollo comprado para agilizar el proceso, pero si tienes tiempo, un caldo casero le dará un toque aún más especial.
Ingredientes (para 3 personas)
- 1 litro de caldo de pollo (casero o comprado)
- 6 muslos de pollo
- 300 g de patatas
- 1 cebolla
- 150 g de zanahoria
- 100 g de guisantes
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva, sal y pimienta al gusto
Preparación paso a paso
1. Sellar los muslos de pollo
Comienza sazonando los muslos de pollo con sal y pimienta al gusto. En una sartén con aceite bien caliente, dóralos a fuego medio-alto hasta que queden bien sellados por todos lados. No es necesario cocinarlos por completo en este paso; solo busca que queden con un color dorado y jugoso. Una vez listos, retíralos y resérvalos.
2. Sofreír las verduras y cocinar el guiso
En la misma sartén, con el aceite que quedó del pollo, añade la cebolla y los ajos picados finamente. Cocina a fuego medio con una pizca de sal hasta que estén dorados. Incorpora entonces la zanahoria y la patata, cortadas en dados pequeños, y rehoga todo durante 2 minutos.
Vuelve a colocar los muslos de pollo en la sartén (o pasa todo a una cazuela si prefieres más espacio) y cubre con el caldo de pollo. Tapa y deja cocinar a fuego lento durante 30 minutos, hasta que el pollo esté tierno y las verduras bien cocidas.
3. Toque final con los guisantes
Añade los guisantes y deja cocinar todo junto durante 2 minutos más. Prueba y ajusta la sal si es necesario. ¡Y listo! Un plato reconfortante, lleno de sabor y color.
Consejos para que tus muslos de pollo a la jardinera queden perfectos
1. Elige la parte del pollo que más te guste
Esta receta es tan flexible que funciona con cualquier corte de pollo: muslos, contramuslos, pechugas e incluso alas. Eso sí, ten en cuenta que el tiempo de cocción puede variar. Los muslos son ideales porque quedan jugosos y llenos de sabor.
2. Sellar bien el pollo: el secreto del sabor
No te saltes el paso de dorar el pollo. Este proceso, conocido como sellar, ayuda a retener los jugos y aporta un sabor más intenso al guiso. Cocínalo solo lo suficiente para que quede dorado por fuera; el interior se terminará de hacer durante la cocción lenta.
3. Personaliza las verduras
¿No eres fan de los guisantes? Prueba con judías verdes, pimientos o incluso alcachofas. La receta admite cualquier verdura de temporada. Lo importante es mantener el equilibrio entre sabores y texturas.
4. Presentación: un plato que enamora
Sirve cada ración con dos o tres muslos, bañados en su jugosa salsa y acompañados de un generoso montón de verduras. Un poco de perejil fresco picado por encima le dará un toque de color y frescura. Acompaña con pan crujiente para mojar... ¡y triunfarás!
¿Por qué te va a encantar esta receta?
Además de ser deliciosa, esta receta es:
- Nutritiva: combina proteínas de calidad con fibra y vitaminas de las verduras.
- Económica: usa ingredientes accesibles y aprovecha cortes de pollo más económicos.
- Versátil: perfecta para comer al momento o preparar con antelación. ¡Sabe aún mejor al día siguiente!
Anímate a probar estos muslos de pollo a la jardinera y descubre cómo un plato sencillo puede convertirse en el favorito de tu casa. ¿Listo para cocinar?
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