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Jericalla: El postre mexicano que conquistará tu paladar
La jericalla es un postre tradicional mexicano que destaca por su textura sedosa y su sabor dulce y reconfortante. Su preparación es sencilla y utiliza ingredientes básicos, lo que la convierte en la opción perfecta para endulzar un café, cerrar una comida especial o compartir en reuniones familiares. A continuación, te compartimos la receta paso a paso para que prepares este manjar en casa.
Ingredientes para preparar jericalla
Para elaborar este delicioso postre, necesitarás los siguientes ingredientes (para 6 porciones):
- 750 ml de leche entera
- 1 rama de canela
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 6 yemas de huevo
- 150 gramos de azúcar blanca
Todos estos ingredientes son fáciles de encontrar y económicos, por lo que podrás disfrutar de una jericalla casera sin complicaciones. Asegúrate de medir cada uno con precisión para lograr el mejor resultado.
Preparación paso a paso
Sigue estas instrucciones detalladas para obtener una jericalla cremosa y perfectamente horneada:
Paso 1: Precalentar el horno
Antes de empezar, precalienta el horno a 160°C (con calor arriba y abajo) para que alcance la temperatura ideal al momento de hornear.
Paso 2: Infusionar la leche con canela y vainilla
En una olla, calienta la leche a fuego medio junto con la rama de canela. Cuando rompa el hervor, agrega la esencia de vainilla y retira del fuego. Deja reposar la mezcla durante 5 minutos para que los sabores se integren, sin que la leche se enfríe por completo.
Paso 3: Preparar la mezcla de yemas y azúcar
En un tazón aparte, bate las yemas con el azúcar hasta que la mezcla esté homogénea y adquiera un color más claro. Vierte poco a poco la leche tibia sobre las yemas, sin dejar de batir, para evitar que se cuajen. Cuela la preparación para eliminar posibles grumos y lograr una textura suave.
Paso 4: Hornear a baño maría
Distribuye la mezcla en ramequines o moldes individuales resistentes al calor. Colócalos dentro de una bandeja para horno y llénala con agua caliente hasta la mitad de la altura de los moldes (baño maría). Hornea durante 30 a 35 minutos, o hasta que la superficie esté ligeramente dorada y al insertar un palillo, este salga limpio.
Paso 5: Enfriar y servir
Retira las jericallas del horno y déjalas enfriar a temperatura ambiente. Evita refrigerarlas de inmediato, ya que esto puede afectar su textura. Sirve tibias o frías, acompañadas de un café, un té o incluso con un toque de canela en polvo espolvoreada encima.
Consejos para una jericalla perfecta
- Textura ideal: Si prefieres una jericalla más firme, hornea unos minutos adicionales. Para una versión más cremosa, reduce el tiempo de horneado.
- Variantes: Puedes añadir ralladura de limón o naranja a la leche para darle un toque cítrico.
- Presentación: Decora con unas hojas de menta o frutos rojos para darle un toque elegante.
¿Por qué probar esta receta?
La jericalla es un postre versátil que combina la simplicidad de sus ingredientes con un resultado sofisticado. Su sabor a vainilla y canela evoca tradiciones mexicanas, mientras que su textura sedosa la hace irresistible. Ya sea para consentirte a ti mismo o para impresionar a tus invitados, esta receta es una opción infalible.
¡Anímate a prepararla y descubre por qué la jericalla es un clásico que nunca pasa de moda!
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