Receta Fácil de Boli de Cereza: Refrescante y Delicioso

Disfruta del Refrescante Boli de Cereza: Un Postre Tradicional con Toque Moderno

El boli de cereza es un postre que combina la tradición repostera española con un toque fresco y afrutado. Originario de la repostería clásica, este pastel es una delicia que destaca por su esponjosidad y el contraste entre el dulce de la cereza y la acidez ligera que aporta esta fruta. Perfecto para meriendas, celebraciones o simplemente para consentirse en un día especial, el boli de cereza es una receta que no puede faltar en tu repertorio.

En este artículo, te guiaremos paso a paso para que prepares un boli de cereza irresistible, con consejos para que quede perfecto y variaciones para adaptarlo a tus gustos. ¡Manos a la obra!

Ingredientes para el Boli de Cereza

Para preparar este delicioso postre, necesitarás los siguientes ingredientes. Asegúrate de que todos estén a temperatura ambiente para obtener los mejores resultados.

Para la masa:

  • 3 huevos grandes
  • 150 g de azúcar blanco
  • 150 g de harina de trigo (todo uso)
  • 1 cucharadita de levadura en polvo (polvo de hornear)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 80 ml de aceite de girasol o vegetal (suave)
  • 80 ml de leche entera
  • Una pizca de sal

Para el relleno y decoración:

  • 300 g de cerezas frescas (deshuesadas)
  • 2 cucharadas de azúcar (para macerar las cerezas)
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 100 g de mermelada de cereza (opcional, para untar)
  • Azúcar glas para decorar
  • Crema batida o nata montada (opcional, para servir)

Para el almíbar (opcional):

  • 100 ml de agua
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharada de licor de cereza o kirsch (opcional)

Preparación del Boli de Cereza

Sigue estos pasos con atención para lograr un boli de cereza esponjoso, jugoso y lleno de sabor.

Paso 1: Preparar las cerezas

  1. Lava bien las cerezas y retírales el hueso. Puedes usar un deshuesador de cerezas o un cuchillo pequeño.
  2. En un bol, mezcla las cerezas con las 2 cucharadas de azúcar y el jugo de limón. Deja macerar durante 20 minutos para que suelten su jugo. Este paso realza su sabor y las hace más jugosas.

Paso 2: Preparar la masa

  1. Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y engrasa un molde redondo de 20 cm de diámetro. Forra la base con papel de horno para evitar que se pegue.
  2. En un bol grande, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté espumosa y haya doblado su volumen. Esto es clave para que el bizcocho quede esponjoso.
  3. Añade la esencia de vainilla y sigue batiendo unos segundos.
  4. Incorpora el aceite en hilo fino sin dejar de batir, para que se integre bien.
  5. Tamiza la harina con la levadura y la pizca de sal. Añádela a la mezcla anterior en varias tandas, alternando con la leche. Mezcla con movimientos envolventes para no perder el aire incorporado.

Paso 3: Hornear el bizcocho

  1. Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie con una espátula.
  2. Hornea durante 25-30 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
  3. Saca el bizcocho del horno y déjalo enfriar en el molde durante 10 minutos. Luego, desmolda y colócalo sobre una rejilla para que se enfríe por completo.

Paso 4: Preparar el almíbar (opcional)

  1. En una cacerola pequeña, calienta el agua con el azúcar hasta que hierva. Remueve hasta que el azúcar se disuelva por completo.
  2. Retira del fuego y añade el licor de cereza si lo estás usando. Deja enfriar.

Paso 5: Montar el boli de cereza

  1. Una vez frío, corta el bizcocho en dos capas horizontales con un cuchillo de sierra.
  2. Si estás usando almíbar, pínchalo con un tenedor y vierte un poco sobre ambas capas para humedecerlas ligeramente.
  3. Extiende una capa fina de mermelada de cereza sobre la base del bizcocho (opcional).
  4. Coloca las cerezas maceradas (escurridas) sobre la mermelada, distribuyéndolas de manera uniforme.
  5. Tapa con la segunda capa del bizcocho y presiona suavemente.
  6. Decora la superficie con azúcar glas espolvoreada y algunas cerezas enteras para darle un toque elegante.

Consejos para un Boli de Cereza Perfecto

Para que tu postre quede impecable, ten en cuenta estos tips:

  • Huevos a temperatura ambiente: Esto ayuda a que la masa incorpore más aire y quede más esponjosa.
  • No sobremezcles la harina: Si batimos en exceso después de añadir la harina, el bizcocho puede quedar denso.
  • Cerezas bien escurridas: Si las cerezas sueltan mucho jugo, puedes colarlas antes de colocarlas en el bizcocho para evitar que este se humedezca demasiado.
  • Prueba el punto de cocción: Cada horno es diferente, así que vigila el bizcocho desde los 20 minutos para evitar que se seque.
  • Variedad de cerezas: Si no es temporada, puedes usar cerezas en conserva (bien escurridas) o incluso cerezas congeladas (descongeladas y sin jugo).

Variaciones y Sustituciones

El boli de cereza es versátil y puedes adaptarlo a tus preferencias:

  • Sin gluten: Sustituye la harina de trigo por una mezcla de harina de almendra y harina de arroz, añadiendo 1 cucharadita extra de levadura.
  • Vegano: Usa huevos de lino (1 cucharada de semillas de lino molidas + 3 cucharadas de agua por huevo), leche vegetal y aceite. Para el relleno, asegúrate de que la mermelada sea vegana.
  • Con chocolate: Añade 50 g de cacao en polvo a la masa y decora con virutas de chocolate negro.
  • Otras frutas: Si no te gustan las cerezas, prueba con frambuesas, arándanos o incluso duraznos en trozos pequeños.

Sugerencias para Servir

El boli de cereza es delicioso por sí solo, pero puedes acompañarlo para hacerlo aún más especial:

  • Con crema: Sirve cada porción con un poco de nata montada o crema batida ligeramente endulzada.
  • Helado: Un helado de vainilla o yogur combina perfectamente con el contraste de temperaturas.
  • Con café o té: Es ideal para una merienda acompañada de un café con leche o un té aromático como el de vainilla o canela.
  • En postres individuales: Corta el boli en porciones y sírvelo en platos con un coulis de cereza alrededor.

Cómo Conservar el Boli de Cereza

Para que tu postre se mantenga fresco:

  • En la nevera: Guárdalo en un recipiente hermético hasta por 3 días. Si lleva crema, consúmelo en 2 días.
  • Congelado: Puedes congelar el bizcocho sin relleno (envuelto en film transparente) hasta por 1 mes. Descóngelo y añade el relleno antes de servir.
  • Evita la humedad: Si el clima es húmedo, el azúcar glas puede derretirse. Espolvoréalo justo antes de servir.

Curiosidades sobre el Boli de Cereza

Aunque no es un postre tan conocido como otros, el boli de cereza tiene raíces en la repostería europea, donde los bizcochos rellenos de frutas son clásicos. En España, se popularizó en pastelerías como una opción más ligera que los pasteles de crema, ideal para primavera y verano cuando las cerezas están en su mejor momento.

Además, las cerezas no solo aportan sabor, sino también beneficios: son ricas en antioxidantes y melatonina, que ayuda a regular el sueño. ¡Un postre que además de rico, es saludable!

¿Te animas a preparar este boli de cereza? ¡Cuéntanos en los comentarios cómo te quedó y si le añadiste algún toque personal! Y si te gustó esta receta, no olvides compartirla con tus amigos y familiares. ¡Que disfruten de este manjar lleno de sabor y tradición!

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