Gratin de maíz con queso crema: comodidad festiva y sencillez en una bandeja
Un clásico reconfortante con un toque cremoso
Este gratinado de maíz con queso fresco combina perfectamente el confort festivo y la simplicidad, ideal para una comida entre semana. En lugar de usar pan rallado o preparaciones para muffins como en los tradicionales puddings de maíz, esta receta apuesta por una mezcla cremosa de queso crema y mantequilla que forma una salsa sedosa para cubrir cada grano. Una capa de cheddar fuerte se derrite formando una cobertura dorada y sabrosa que equilibra maravillosamente la dulzura natural del maíz.
Ingredientes
Queso crema, cortado en cubos y ablandado – 1 paquete (225 g)
Mantequilla (salada o sin sal) – 4 cucharadas
Leche – 80 ml
Sal – ½ cucharadita
Pimienta negra – al gusto
Maíz dulce congelado, descongelado – 1 paquete (510 g)
Jalapeños en vinagre, picados (opcional) – al gusto
Cheddar fuerte rallado – 250 ml
Cómo preparar el gratinado de maíz con queso crema
Paso 1: Preparar la base cremosa
Precalienta el horno a 175°C (350°F). En una cacerola mediana a fuego bajo, mezcla el queso crema cortado en cubos y la mantequilla. Remueve lentamente hasta que la mezcla se derrita.
Consejo: La mezcla puede parecer ligeramente grumosa al principio, pero una vez agregada la leche, se volverá suave y cremosa.
Paso 2: Sazonar y mezclar
Incorpora la sal y la pimienta. Añade el maíz descongelado y los jalapeños picados si lo deseas, removiendo hasta que el maíz quede completamente cubierto con la mezcla cremosa.
Paso 3: Montaje y acabado
Transfiere todos los ingredientes a un molde cuadrado de 20 cm o a una fuente para gratinar de 2 litros. Esparce uniformemente el cheddar rallado por encima.
Paso 4: Horneado
Hornea durante aproximadamente 20 minutos, hasta que el queso se derrita y los bordes estén gratinados y ligeramente dorados. Sirve caliente.