Los pasteles de nata

Pastéis de nata: el emblemático dulce portugués

Los pastéis de nata, también conocidos como tartaletas portuguesas, son un auténtico símbolo de la repostería de Portugal. Estas deliciosas tartaletas combinan una masa hojaldrada crujiente con una crema sedosa aromatizada con vainilla y limón. Originarios de los monasterios portugueses del siglo XIX, hoy son un imprescindible mundial. Perfectas para acompañar un café o para un capricho gourmet, estos dulces dorados y ligeramente caramelizados conquistan por su sencillez y su sabor único.

Pastéis de nata (receta portuguesa)

Ingredientes

1 lámina de hojaldre
5 huevos
200 g de azúcar
35 g de harina
500 ml de leche
3 cucharadas de zumo de limón
1 vaina de vainilla
1 pizca de sal

Preparación

Extiende la masa sobre una superficie enharinada, corta círculos del tamaño de tus moldes y presiónalos formando las bases. Precalienta el horno a 210°C (t°7). Calienta la leche en un cazo con la vaina de vainilla partida por la mitad. En un bol, mezcla la harina, el azúcar y la sal. Cuando la leche hierva, retírala del fuego, extrae las semillas de vainilla e incorpóralas. Vierte la leche sobre la mezcla de harina. Añade 4 yemas y 1 huevo entero, más el zumo de limón. Mezcla enérgicamente. Rellena cada base y hornea 10 minutos hasta que se doren. Espolvorea con canela y/o azúcar glas. ¡Consúmelos templados!

Consejos para triunfar con tus pastéis de nata

Masa hojaldrada

Usa hojaldre casero o comprado: Si optas por industrial, elige masa con mantequilla para mejor textura. Estírala finamente para bases ligeras.

Cocción perfecta

Vigila el horno para evitar quemar la crema. Deben quedar dorados con motas caramelizadas. Para un resultado auténtico, usa temperatura alta (210-220°C).

Moldes adecuados

Utiliza moldes para magdalenas o específicos para pastéis. Engrásalos bien para desmoldar fácilmente.

Textura de la crema

Bate bien la mezcla para evitar grumos. Si es necesario, tamiza la crema antes de verterla.

Variantes de sabor

Añade canella o ralladura de limón a la crema. Para un toque moderno, prueba con agua de azahar o cardamomo.

Degustación

Son mejores templados con canela y/o azúcar glas. Acompáñalos de un café expreso para vivir la experiencia portuguesa.

Conservación de los pastéis de nata

Refrigeración

Guárdalos en recipiente hermético o cubiertos con film para evitar que se resequen. Aguantan hasta 2 días en nevera, pero su textura es óptima recién hechos.

Recalentado

Si los refrigeras, recaliéntalos 5-10 minutos a 180°C para recuperar su crujiente. Evita el microondas: la masa podría quedar empapada.

Congelación (opcional)

Puedes congelarlos una vez fríos. Colócalos en recipiente hermético con papel vegetal entre capas. Para consumir: descongela en nevera y recalienta al horno.

Truco de frescura

Prepáralos el mismo día o recaliéntalos justo antes de servir. Así disfrutarás su textura y sabor como recién horneados.

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