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Tarta de calabacín gratinada: receta fácil y deliciosa
La tarta de calabacín gratinada es una de esas recetas simples y rápidas que siempre logran sorprender. Esponjosa por dentro, dorada por fuera y enriquecida con el sabor envolvente del queso, es perfecta para una cena ligera, un almuerzo familiar o como plato único acompañado de una ensalada fresca. Con pocos ingredientes y en menos de una hora de trabajo, obtendrás un resultado que conquistará a grandes y pequeños.
Ingredientes
- 2 calabacines (aproximadamente 600 g)
- 1 cebolla pequeña
- Sal, pimienta, pimentón picante (al gusto)
- Orégano seco
- Aceite de oliva virgen extra
- 3 huevos grandes
- 40 g de parmesano rallado
- Pimentón dulce (al gusto)
- 30 g de pan rallado
- Queso Gouda (o mozzarella o provolone, cantidad al gusto)
- Molde de 20 cm
Instrucciones
Preparar las verduras
Lavar los calabacines y cortarlos en rodajas finas. Picar finamente la cebolla.
Sofreír
En una sartén antiadherente, calentar un hilo de aceite y pochar la cebolla durante 2-3 minutos. Añadir los calabacines, salar ligeramente, sazonar con pimienta, pimentón picante y orégano, y cocinar durante unos 7-8 minutos, hasta que estén tiernos.
Preparar la mezcla
En un bol grande, batir los huevos, añadir el parmesano, una pizca de pimentón dulce y mezclar bien. Incorporar los calabacines cocidos y combinar.
Montar
Engrasar el molde de 20 cm con un poco de aceite y espolvorear con la mitad del pan rallado. Verter la mitad de la mezcla, distribuir una capa de queso Gouda en lonchas o cubitos, y luego cubrir con el resto de la mezcla. Espolvorear con el pan rallado restante.
Hornear
Hornear en horno estático precalentado a 180°C durante unos 35-40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y crujiente.
Servir
Dejar enfriar 5 minutos antes de cortar, así el queso permanecerá gratinado pero compacto.
Consejos para servir y conservar
Sirve caliente para disfrutar al máximo del efecto gratinado, aunque también está deliciosa tibia. Conserva en el refrigerador en un recipiente hermético durante 2 días; calienta en el horno o en la sartén antes de consumir. También puedes congelarla en porciones: solo tendrás que recalentarla directamente en el horno.
Variantes
- Más sabrosa: añade cubitos de panceta o speck a la mezcla.
- Versión light: sustituye parte del queso por requesón o yogur griego para una tarta más ligera.
- Vegetariana aromática: incorpora hierbas frescas como albahaca, tomillo o mejorana.
- Sin gluten: usa pan rallado sin gluten o harina de maíz fina.
Preguntas frecuentes
- ¿Puedo usar calabacines congelados? Sí, pero es mejor descongelarlos y escurrirlos bien para evitar exceso de agua.
- ¿Se puede preparar con antelación? Por supuesto, solo hay que cocinarla y luego recalentarla justo antes de servir.
- ¿Qué queso hace que la tarta quede más gratinada? El Gouda, la scamorza y el provolone son excelentes; la mozzarella funciona bien, pero suelta más líquido, así que debe escurrirse.
- ¿Se puede cocinar en sartén en lugar de horno? Sí, a fuego lento con tapa, pero no quedará con la misma costra dorada que en el horno.
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