Hacer pan en casa no tiene por qué ser complicado, y esta receta lo demuestra perfectamente. Este pan sin amasar con leche condensada es ideal para principiantes: fácil, práctico y con un resultado increíblemente tierno, ligeramente dulce y perfecto para cualquier momento del día.
¿Por qué te encantará este pan?
- No necesitas amasar
- Ingredientes simples y accesibles
- Textura suave y esponjosa
- Sabor ligeramente dulce y delicioso
- Perfecto para bollos o pan grande
Ingredientes
- 3 tazas (375 g) de harina de trigo
- 1/4 taza (50 g) de azúcar
- 1/4 cucharadita de sal
- 2 1/4 cucharaditas (7 g) de levadura instantánea
- 1/2 taza (120 ml) de agua tibia
- 1/2 taza (160 g) de leche condensada
- 1/4 taza (60 g) de mantequilla derretida
- 2 huevos
💡 Tip: Usa ingredientes a temperatura ambiente para mejores resultados.
Preparación paso a paso
1. Mezclar los ingredientes secos
En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar, la sal y la levadura.
2. Añadir los ingredientes líquidos
Incorpora el agua tibia, la leche condensada, la mantequilla y los huevos.
Mezcla con una cuchara o espátula hasta obtener una masa homogénea. Será pegajosa, y eso es normal.
3. Primera fermentación
Cubre el bol y deja reposar durante 1 hora, hasta que la masa duplique su tamaño.
👉 Este paso es clave para lograr una textura aireada sin necesidad de amasar.
4. Formar el pan
Con las manos ligeramente engrasadas, da forma a la masa:
- Puedes hacer bollos individuales
- O colocar toda la masa en un molde
5. Segunda fermentación
Deja reposar nuevamente durante 30–40 minutos hasta que la masa crezca.
Mientras tanto, precalienta el horno a 180°C.
6. Hornear
Hornea durante 20–25 minutos o hasta que el pan esté dorado.
7. Acabado (opcional)
Al sacarlo del horno, puedes pincelarlo con mantequilla derretida para un acabado brillante y más suave.
Consejos para un mejor resultado
- El agua debe estar tibia, no caliente
- No te saltes los tiempos de reposo
- Engrasa tus manos para manejar mejor la masa
- Para bollos más suaves, colócalos juntos en el molde
Variaciones
- Menos dulce: reduce la leche condensada y añade leche normal
- Aromático: añade vainilla o ralladura de limón
- Más indulgente: incorpora chispas de chocolate o frutos secos
Conservación
- A temperatura ambiente: hasta 3 días en recipiente hermético
- Congelación: puedes congelar en rebanadas y descongelar cuando quieras
Por qué funciona esta receta
La clave está en la masa húmeda y el reposo. La levadura desarrolla el gluten de forma natural, creando una miga suave sin necesidad de amasado. La leche condensada aporta humedad y dulzor, mientras que los huevos y la mantequilla mejoran la textura.
Conclusión
Este pan sin amasar con leche condensada es la prueba de que hacer pan casero puede ser fácil y delicioso. Perfecto para principiantes y para quienes buscan resultados increíbles sin complicaciones.
Un pan que siempre sale bien… y que seguro repetirás. 🍞✨
